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Comer sano sin salirse del presupuesto

Actualizado: 7 may


Contenido del artículo



Una creencia que existe y está muy extendida es que comer sano sale caro.


Creo que la situación debe plantearse de otra manera.


Primero no hace falta comprar productos ecológicos, con un precio más elevado, para comer sano. Aunque sí te lo puedes permitir mejor para tu salud y el planeta.


Segundo míralo de esta manera, los productos no saludables son demasiado económicos y cuando queremos comprar alimentos más saludables, pensamos que son caros.


La industria alimentaria lo sabe hacer muy bien. Al producir masivamente, reduce los costes de producción y usa productos muy económicos. De esta manera puede permitirse vender a un precio muy barato.


Y una de las consecuencias de comprar productos tan económicos es que son de mala calidad, lo que repercuten en tu salud. Entonces lo que te has ahorrado en el supermercado, lo tendrás que invertir en la farmacia.


Curiosamente, si investigas, encontrarás que industria alimentaria y farmacéutica son hijas del mismo padre.


Entonces, ¿cómo se puede comer sano sin salirse del presupuesto?


Comer sano sin salirse del prespuesto

Voy a hacer referencia a la palabra presupuesto.


En su definición nos dice que es la cantidad de dinero calculado para hacer frente a los gastos generales de la vida cotidiana.


Añadiría un poco más y no solo me quedaría en los gastos, sino que un presupuesto también incluye otras partidas como ahorros, inversiones o un fondo de emergencia.


Con lo cual nos indica que es una herramienta que nos ayuda a anticipar como vamos a gastar nuestro dinero.


De esta manera, tener un presupuesto mensual, nos aporta tranquilidad. Ya que siguiendo esta guía, sabremos de cuanto dinero disponemos y a que lo vamos a destinar.


Es cierto que siempre salen imprevistos, para ello tener un fondo de emergencia es muy necesario para que las finanzas no perjudiquen nuestra salud. Te contaré más sobre ello en otro artículo.


Dedicar un tiempo al inicio de cada mes para administrar nuestro dinero es muy importante. Aunque no lo enseñen en el colegio, es un ejercicio que recomiendo que se empiece a hacer lo antes posible.


En mi caso, fue mi abuelo, que era contable, quien me enseño desde bien pequeño a llevar mis cuentas personales.


Y estoy muy agradecido de haberlo aprendido porque tener en papel donde ves como usas tu dinero, te ayuda a tomar consciencia y hacer cambios cuando es necesario.


Así que primero de todo. Hacerse un presupuesto es esencial, tanto para tu bolsillo como para tu salud, mental, física y emocional.


¿Cómo se hace un presupuesto?


A día de hoy existen varias aplicaciones que te ayudan a controlar como usas tu dinero.


Personalmente, a mí me gusta usar un Excel, ya que es sencillo y puedo adaptarlo a mis necesidades.


Lo primero de todo es saber lo que ingresas para poder ver como lo vas a distribuir.


Luego hay que hacer un repaso de tus gastos mensuales.


Tanto los fijos, es decir, los que cada mes tienen la misma cantidad.

Por ejemplo, una cuota fija de móvil, del gimnasio o una suscripción.


Como los variables, es decir, los que según el mes pueden aumentar o disminuir. Por ejemplo, gastos de ropa, ocio y en este caso podemos incluir la comida, ya que, no siempre vamos a comer lo mismo cada mes.


Puede que en invierno no comas tanto fuera y compres más, si hay meses en que tienes vacaciones y viajes no comprarás tanto o bien si tienes celebraciones necesitarás comprar más comida.


Mi recomendación es que aunque la comida sea un gasto variable, tengas un límite marcado para que te dé referencia.


Si no lo gastas todo, lo ahorras o lo guardes para el mes siguiente, si ves que te vas acercando al tope, en la última semana del mes reduces tu compra.


Una vez tenemos los gastos bien estructurados en nuestro presupuesto, nos quedarán las partidas de ahorro, inversión y fondo de emergencia.

Para no marearte con ello, haré un artículo más específico de como se divide un presupuesto.


Vamos a lo que nos toca.


Ahora ya tengo mi presupuesto y mi cantidad tope de dinero para la compra mensual establecida.


Vamos a ver varios trucos para comer sano sin salirse del prespuesto

Comidas sencillas a base de alimentos naturales


Los alimentos precocinados son casi siempre los más caros, y la mejor forma de recortar gastos comiendo comida de verdad es renunciar a ellos y aprender a disfrutar de comidas sencillas y naturales.


Si no siempre has comido los alimentos más sanos, puede que tengas que redefinir tu concepto de las comidas.


Haz un plan de comida


Esto por sí solo ha supuesto la mayor diferencia a la hora de reducir el presupuesto para comida y seguir comiendo alimentos saludables.

La planificación de las comidas permite preparar algunos alimentos con antelación y tenerlos disponibles para las comidas o para reutilizarlos en las cenas.


Este truco no solo ahorra dinero, sino también tiempo. Con la planificación de las comidas, solo hay que ir a comprar una vez a la semana y, a menudo, se puede preparar la mayor parte de la comida de la semana en un solo día, lo que reduce el tiempo total de preparación de la comida.


Verduras económicas


El precio de las verduras puede variar enormemente según la época del año y la procedencia. Si te centras en las verduras de temporada, reducirás costes.


Cultiva tus propios alimentos


Aunque vivas en una gran ciudad o en un piso, a menudo es posible cultivar al menos parte de tus propios alimentos.


Con los alimentos cada vez más caros, es hora de recuperar la agricultura de autosuficiencia.


Ahora, con métodos fáciles como los jardines urbanos, no hay razón para que todos no podamos cultivar algo.


Empieza a practicar con hierbas aromáticas.


Utiliza dinero en efectivo para hacer la compra y comer fuera


Una de las formas más seguras de tomar conciencia del gasto es utilizar dinero en efectivo.


Los supermercados están llenos de compras impulsivas (y están diseñados para ello).

Cuando realmente tengas que contar los céntimos, decide por adelantado lo que tienes que gastarte en la compra del mes y llévate solo eso a la compra cada semana.


Reducir las compras espontáneas no siempre sienta bien, pero cuando el presupuesto se ajusta a

lo previsto, es oro.


Con estos sencillos trucos verás como es posible comer sano sin salirse del presupuesto.


Como siempre digo, empieza con una acción pequeña para que esta poco a poco se vaya multiplicando.


Una vez adquieras un hábito, es momento de mantenerlo y añadir otro.


Por ejemplo, empiezas investigando cuáles son las verduras de temporada, una vez lo hayas integrado, das un paso más y empiezas a prepararte menús semanales con esas verduras que ya conoces. Y así sucesivamente con el resto de trucos.


Estoy seguro de que practicando se te ocurrirán más ideas para comer sano y a buen precio.


Si te cuesta saber llevar un presupuesto, el dinero te estresa y esto repercute en que comas de cualquier manera y estés perjudicando tu salud.


Dale un vistazo a mi Plan Mutatio, te acompaño a crear nuevos hábitos en el ámbito que necesites de manera personalizada.


De esta manera tendrás una guía para saber como comer sano y mejorar tu economía y esto hará que tengas una vida más abundante, plena y feliz, que tanto te mereces.


Y si prefieres hacer una consulta específica sobre como organizarte para crear menús y una lista de la compra ajustada al presupuesto, tienes 30 minutos gratuitos para contarme lo que quieras. Estoy encantado de poder ayudarte.


Invertir en tu alimentación te ahorrará tener que invertir en medicamentos.

¡Gracias por leerme, un abrazo y hasta la próxima!







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